miércoles, 27 de mayo de 2015

EL DESCANSO. EL TIEMBLO. EL CASTAÑAR. CAMINO DE CASILLAS DEL CASTAÑAR. VUELTA AL EMBALSE DEL BURGUILLO. EL DESCANSO

Ruta proyectada desde hace meses y aunque el Castañar sea todo un espectáculo en otoño, no se queda a la zaga en primavera.
Y como ganas y curiosidad no me faltaban, esta tarde primaveral con el justo calor era el momento de echarme esos setenta kilómetros de bicicleta y naturaleza con un resultado de impresión, pues no tiene desperdicio.
Se puede salir de muchos lugares, pero me resultaba más cómodo dejar el coche en el restaurante el Descanso para tomar un buen café y comenzar a pedalear.
Primero por Nacional, luego por un buen tramo abandonado de Nacional y luego por un camino y después sendero que junto al embalse del Burguillo y el otro del Cura nos llevará cómodamente hasta el Tiemblo.
Se cruza el pueblo y comienza una buena subida poco a poco y con tranquilidad camino del Castañar. Primero iremos entre huertas, luego entre pinos, seguidamente robles y finalmente los famosos castaños que resultan formar unas preciosas estampas. Junto a ellos iremos en subidas y rampas que se irán endureciendo para luego tomar un gran camino entre robles que nos dejará tras una buena bajada en Casillas del Castañar.
De Casillas tenemos quinientos metros de desnivel que salvar en varios kilómetros hasta el pie del camino del pico Casillas que no se afrontará. Mejor disfrutamos de las impresionantes vistas del embalse y la zona de alrededor con el puerto de las Pilas al fondo.... que curioso ver el paisaje al otro lado cuando la costumbre es al revés.
Bajamos varios kilómetros con cuidado de baches y velocidad y llegaremos por la Rinconada a un camino que nos dejará bellas imágenes del embalse donde pararemos tranquilamente a merendar y disfrutar del sonido del agua.
Seguimos y el camino tiene rampas cortas e intensas y terminará en una gran senda en la que en un par de veces y puntualmente bajaremos de la bicicleta para salvar tramos de un par de metros donde mejor no intentar pues el resultado incierto puede terminar en problema.
Llegados a un extremo del pantano buscamos un poco de carretera y pasaremos por el Club Naútico donde poder repostar que no sería mi caso que la tarde perdía su luz poco a poco y mejor ir con tranquilidad y constancia.
Luego camino con otros tantos rampones puntuales y finalmente con tranquilidad llegamos al puente de Gaznata y un poco de Nacional hasta nuestro punto de partida.
Lo dicho, una ruta donde pedalear es una excusa para disfrutar del entorno, los paisajes y la naturaleza.
Agua tenemos en abundancia en los dos primeros tercios de la ruta, escaseando en la parte final aunque el pantano rebose del líquido elemento.
Recomendable a todas luces.




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