jueves, 14 de febrero de 2019

HASTA LUEGO COMPAÑERO, HASTA LUEGO PATRULLERO MARIANO

Cuesta encontrar a un profesional que sea como Mariano, o que se parezca a Mariano. Es difícil y no porque los haya que a bien seguro los hay. Tienes que estar pendiente porque Mariano no hace grandes cosas, no apaga voraces fuegos ni acude raudo a los tiroteos. Mariano es un policía que rapidamente llega a todas las llamadas de la Sala, mientras PATRULLA en su coche de policía, sabe donde han robado, quien roba y a que hora han robado, sabe incluso quien puede robar, a que hora e incluso donde.... en caso de que se le ocurra ir a robar al "malo" , allí estará el PATRULLERO Mariano para detenerlo.
No es alto ni corpulento, de estatura media y con su incombustible bigote, lleva las gafas de sol colgando del bolsillo si no las tiene puestas. De vez en cuando se fuma su eterno cigarro, ese que nunca termina y no sabes en que puede estar pensando. Ahí lo tienes para preguntarle lo que quieras que amablemente te contestará; te dirá que le gusta la buena música de Andy Willians, dar una vuelta por el campo y encontrar algún fósil, jugar una partida al pocker o pasar un buen rato tomando una copa.
Mariano se despidió de todos en su pueblo, en una iglesia donde faltaba sitio y gente, pues si todos lo hubiesen sabido y acudido, no una sino cien iglesias hubiesen sido necesarias. Familia, amigos y compañeros de trabajo allí estuvimos. Aquellos que patrullaban con el y años llevan jubilados, los que acaban de jubilarse y los que en su tierno inicio lo tuvieron como maestro, porque Mariano, además de un policía ejemplar, fue maestro de policías.
Con Mariano pasa una época, una policía, una manera de trabajar, un ejemplo a seguir, y todos los que presumimos de haberle conocido y haber trabajado con él, intentamos parecernos a Mariano siempre que nos viene a la memoria, porque Mariano queda en nuestro recuerdo.
Y si además de estar con la familia, los compañeros y los amigos, el sacerdote se llama Pedro Ignacio y es hijo de otro gran policía, pues dime tú esa despedida si algo le puede faltar.... 
Mariano se ha marchado pero se ha llevado un poco de cada uno de nosotros.
Hasta luego Mariano.


2 comentarios:

Unknown dijo...

Este agradecimiento, a Mariano, merecido por cómo la mención del párroco persona,tremendamente honrada y respetuosa. Conocerte ser tú compañero ha sido, un honor y compartir momentos tan buenos que si nos sucedía algo malo pronto lo olvidamos. Tú amigo Juanillo para siempre

Daniel dijo...

Estamos acostumbrados a decir que bueno era aquel que se nos acaba de ir. Yo se lo decía a Mariano cada vez que lo veia, y en noviembre tuve la oportunidad de decírselo por última vez. Todas las cualidades reunidas en una sola persona, leal, amable y educado, culto y llano, bondadoso y buen amigo. Ese era Mariano. Siempre en mi cabeza y corazón. No digo un hasta luego, sino hasta que nos volvamos a encontrar. DEP