lunes, 7 de septiembre de 2015

LAS MATAS. CAÑADA DE MERINAS. EMBALSE DE MALVAYOR. GALAPAGAR. MUCHAS SENDAS. TORREON. TORRELODONES. LAS MATAS

El usuario David3C traza un rutón y luego, Llopez lo modifica con la novedad de introducir la Atalaya de Torrelodones que para los que nunca hemos salido y recorrido estos lares es el torreón solitario que pega a la Autovía cuando subimos desde Madrid.
Pero es un rutón según los comentarios y claro, a ochenta kilómetros de casa con una hora y pico de coche. La ruta la guardo en favoritos y espero el momento y el momento llega. A las seis  y media de la mañana desayuno y tomo el coche, pereza y sueño a medida que vamos avanzando, menos mal que por los pueblos que paso con el coche no hay ni un alma y llego en menos de una hora.
Ahora viene la segunda parte, dejar el coche en algún lugar junto al trazado y no tener problemas de aparcamiento y que esté seguro en poblado. Pues me salgo en Las Matas y enlazo con el trazado y dejo el coche en una urbanización que no está nada mal. Bajo la bicicleta y ya estoy en el trazado. Me ahorro el tramo desde la Estación de Cercanías.
Comienzo bajando, primero en pista y luego en senda y la senda no termina nunca, es una delicia, un mirador, luego una cañada Real con rampones y después de eso camino del Embalse de Valmayor donde tenemos otro buen puñado de sendas. A la vuelta más y muchas más, en subida, en bajada, reviradas y todas ciclables. La verdad es que el trazado es de impresión.
De vez en cuando alguna urbanización con asfalto de cruzar y reponer fuerzas y descansar pues las sendas piden a gritos que en ocasiones apretemos el acelerador y busquemos los límites que algunas de ellas tienen hasta peraltes. Tambien tenemos el pueblo de Galapagar y otro más a unos doce kilómetros del final donde poder repostar agua o tomar cualquier cosa. En mi caso, al ir solo, llevar bocadillo y agua y una coca cola, la cosa estaba clara, me tomaría el bocadillo en la presa del Gasco o en la Atalaya. Llegado a la presa del Gasco por senda, como no, las fuerzas están a buen nivel y como quiera que tenemos subidón complicadillo se hace y luego, hasta las inmediaciones de la Atalaya cuestas y más cuestas pero nada imposible, aunque en ocasiones casi lo parezca.
En el Torreón cae el bocadillo, la coca cola y una botella de agua mientras que el tráfico no deja de pasar y cada vez con más vehículos. Después una entretenida bajada en senda y escaleras que sin cuidado buscan una buena caída. En lo más bajo, al cruzar el puente se recomienda hacerlo por la acera de la izquierda.
Pero es que no termina en Torrelodones, luego, fuera del pueblo tenemos una larga senda y en ocasiones revirada que nos hará disfrutar como enanos para terminar subiendo otra senda y en carril bici cruzar la autovía para llegar al final de nuestro trayecto.
El paisaje de la ciudad de Madrid me sigue llamando la atención con el perfil de los edificios al horizonte.
Ruta recomendable, divertida y con mucho que ver y  disfrutar.















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