jueves, 3 de marzo de 2016

SEGOVIA, SENDAS, ESCALERAS, PAISAJES, MONUMENTOS. MÁS TÉCNICA QUE NUNCA

Tercera vez que acudo a la ilustre, monumental e histórica ciudad de Segovia y tercera ocasión en la que puedo disfrutar de algo único.
Si en las otras veces que pude recorrer senderos y callejas lo hice a lomos de mi bicicleta rígida, bien podía ver lo que con otra montura más salvaje podría alcanzar y por ello esperé y llegó la ocasión, que no el pecado.
Días atrás nevó y de ello queda profundo rastro en las montañas en las que reposa la ciudad en su horizonte, los caminos plenos de charcos y el barro presente, esperando llenar el espacio de los tacos de mis ruedas. Tarde soleada pues y escasa de viento donde los elementos esperaban mi rodar.
Algún tramo, algún sendero que se podía imaginar o aventurar y por ello el pedaleo comenzaría donde la última ocasión, a la entrada de la ciudad junto al Hospital.
Lo primero, buscar el inicio del acueducto en su lado opuesto donde poder subir para luego bajar con tranquilidad y cuidado, que esto es bicicleta de montaña en lugar desacostumbrado y transitado. En todo momento se debe llevar precaución para no perturbar peatones y personas que siempre tienen preferencia y derecho.
Llegado a la parte más baja, donde los arcos montan en interminable montaña de piedra se comienza a buscar la subida que lleva al otro extremo del acueducto donde inusual vista nos espera más luego buena ristra de escaleras abajo. En un instante y sin problemas se vuelve a buscar la subida para otra vez más escaleras, suaves y livianas que llevan a la parte baja de la ciudad.
Vuelta a subir y camino de la Catedral, luego el Alcázar y tras ello, escaleras con bicicleta en mano para tomar senda desconocida por mi persona que pegada pueda rodear la muralla por lugar desacostumbrado. Unas escaleras con tomo y lomo y otra subida tendida y constante para otra bajada por seguidos lotes de escalones varios.
Ahora se sube camino de los Maristas y por senda más luego otras tantas junto a pinares para soltar piernas y luego se baja al río que comienza a bajar el agua de las primeras nieves descongeladas.
Fuencisla y tres sendas paralelas que por otro costado nos harán llevar al fondo, a la vuelta y tras ello por paseo junto al río, subir nuevamente por asfalto al Acueducto. Paseo por el centro de la ciudad y visita en sede policial a viejos amigos de la tierra manchega.
Se vuelve, se termina con agrado y pena en sabiendas que esto termina, que será recuerdo de sensaciones y emociones, que todo pasa salvo el amigo Machado que sorpresivamente en mitad de mi despiste pude fotografiar con mi bicicleta, que también al poeta gustan los ciclos.
















Powered by Wikiloc

No hay comentarios :