jueves, 21 de junio de 2012

LA LLANURA MANCHEGA

La llanura manchega es un lugar caluroso en tiempo estival, en ocasiones demasiado caluroso, tanto que la práctica de la bicicleta llega a ser desaconsejable a determinadas horas.
La llanura y el clima mediterráneo extremo condiciona en gran medida a los que somos manchegos, a los que nacimos y nos criamos y maduramos bajo un sol abrasador. Todos sabemos que cuando tanto calienta el sol, tenemos que buscar una buena sombra y estar "al fresco" donde dar a nuestros cuerpos un respiro en su afán por mantener nuestra temperatura equilibrada a fuerza de sudar y pedir líquido elemento.
Las aldeas surgen en los cruces de caminos como si de islas se tratasen, espejismos donde el caminante y el ciclista pueden descansar y buscar donde repostar un agua que nunca se encuentra. Las aldeas siempre estuvieron en el mismo sitio y cuando marchemos, seguirán en el mismo lugar esperando a que otros lleguen. En ocasiones parecen seres inanimados que nos observar como si de insignificantes hormigas se tratase, pues la llanura nos contiene como cualquier pequeño elemento del paisaje.
A lo lejos se observa en interminable hilera las torres de alta tensión, trayendo y llevando electricidad de un sitio a otro sin ningún esfuerzo mientras los molinos de viento giran en sentido contrario a nuestra voluntad para demostrarnos que la energía no se destruye, se transforma.
Hace más de tres décadas, a bordo de un Simca 1000 blanco y bajando de Chinchilla en dirección Albacete, el hijo preguntó a su padre ¿Qué estaba más lejos, si Méjico o Chinchilla? a lo que le contestó que Méjico.
Todo sigue donde estaba, algunas cosas son distintas, los que cambian somos nosotros.










2 comentarios:

Paco Atienzar dijo...

Recuerdo nuestras primeras salidas en la llanura manchega, en los caminos no había ciclistas ni camaras pinchadas en las lindes de los caminos, y los almuerzos a base de jamón y tortilla de patatas, y tajadas de tocino.
" A la mancha manchega que hay mucho vino...."

alex dijo...

50km, los mejores