jueves, 27 de diciembre de 2012

LAS PRIMERAS NAVIDADES SIN EL BAR VIDAL

Otro más que nos deja, y con él, desaparece una larga tradición de bares como los de antes, los de siempre, aquellos en los que el camarero que solía coincidir con el dueño era tu amigo, tu confesor, aquel con el que pasar pequeños y grandes ratos. Cuando la cocinera era la mujer del dueño y mandaba más que su marido, como de costumbre. Recuerdo que primero fue el Tocino con Manolo y su señora, con aquellas patatas con ajo, sepia y otras dulzuras culinarias. Luego le siguió el Campa, los panchitos y su arte en el aperitivo, tras ellos fueron sucumbiendo ante los nuevos tiempos otros tantos para dar paso a la cultura de "la tapita", "la cervecita", el quinto y el "cubo", todo con limpieza y pulcritud, asepsia de nuestra deshumanizada sociedad donde prima el dejarse ver, el presumir y el pavoneo de la dulce mediocridad. Atrás quedaron los bares con baldosa y serrín, frigoríficos empotrados de madera, donde el "chato" era un arte y la música el rumor de las conversaciones de los clientes. No será que me estoy haciendo mayor y que con el tiempo desaparecen los lugares donde poder ubicar mis recuerdos...


3 comentarios:

victor dijo...

que lastima ... ahora ya queda solo un bar de la epoca el "PUENTE" que todavia conserva el aspecto original igual que el bar vidal

Paco Atienzar dijo...

Cierto,! que mítico el Vidal ! los famosos higos con cazalla,en fin otros vendrán que lo hagan mejor.
Pero no igual...

alex dijo...

Es verdad lo que dice Víctor, NOS QUEDA EL BAR PUENTE y además con razón que el otro día me invitó el amigo Paco a un gran almuerzo.