martes, 7 de enero de 2014

EL MIRADOR DE BENIDORM

Con sus baldosas y cañones y azulejos blancos y azules parece ser el punto intermedio entre la tierra y el mar.
Lugar privilegiado donde podemos ver las dos grandes playas solo con girar el cuello y disfrutar de la isla al fondo.
Mientras tanto, palomas y gaviotas se refugian en sus rocas y el barco de color rojo y amarillo sale a dar un nuevo paseo a los turistas.






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