jueves, 21 de agosto de 2014

VASECTOMÍA, BICICLETA E IGNACIO BY 50KM, HOY HA SIDO UNA GRAN NOCHE DE BICICLETA.



La vasectomía, o tambien llamada la operación del amor, es una pequeña intervención quirúrgica en la que se busca anular la capacidad reproductiva del hombre y por ello, la posibilidad de participar en la creación de nuevos seres humanos sin afectar a los pequeños y fugaces placeres que otorga el sexo. Eso sí, esta operación no es necesaria para el que nunca tuvo capacidad reproductiva y a día de hoy tiene dos hijos que se parecen a la mujer y familia materna y poco en lo que le toca por mucho que los mire y los quiera, pero bueno, eso es arena de otro costal…
Recomendaciones by 50km.
-          Busca un urólogo y si es bueno, mucho mejor, en mi caso tuve la suerte de caer en manos de Samuel, más conocido en Albacete que la propia alcadesa.
-          No hagas caso de lo que te digan y menos de lo que busques en Internet, solo debes hacer caso al urólogo.
-          Opérate y haz todo lo que se tiene que hacer tras la operación y si no tienes tu situación personal y laboral para hacer las cosas correctamente, lo dejas para otro día que quieras o no, se trata de un órgano “vital”.
Bicicleta.
-          Dicen muchas cosas pero al cabo de seis días ya estaba montando en bicicleta y no me notaba ninguna molestia. El término medio es de un par de semanas.
-          Lo suyo es subir cuando te veas capaz y no sientas molestias y no hagas burrerías.
Ignacio.
-          Ignacio ha creado un test ciclista para que con una sola ruta de las suyas, puedas comprobar si la vasectomía está bien hecha y puedes afrontar una Epic o una Titan, incluso partir almendras con cascara utilizando los tésticulos. Por ello, marcharemos a una ruta nocturna de las Peñas de San Pedro a Santa Ana de la Sierra y volveremos. No me preguntes por donde fuimos porque no llevaba el GPS, pero si no lo tenía claro cuando iba, peor lo tenía cuando volvía pues en mitad de la cerrada noche pedaleamos entre montes, ramblas y pedregales. Eso sí, el frescor de la noche de verano y el olor del tomillo y romero al pasar no tenía precio. La gran compañía con Fran de las Peñas y el amigo José al que se le desea pronta recuperación tras un pequeño percance fueron lo que hicieron de la ruta una GRAN NOCHE DE BICICLETA.
-          Eso si, como la cosa siga terminaremos cambiando la filosofía de 50km pues esa gran cena con pequeñas cosas en la puerta de la iglesia de Santa Ana no tiene precio. Este lugar hacía años que no pisaba y la verdad es que volver y como volvimos fue una gran experiencia que recordar.
      Más fotos en la galería y por cierto, impresionante la foto de Ignacio de las Peñas con plena noche.

























3 comentarios :

Anónimo dijo...

Alex, bienvenido al club de los “sacarinos”, esos que endulzan pero no “engordan”; resultado directo de tu reciente intervención. Curiosa disertación la que haces al respecto como curiosa es la forma de conectarlo con la propia ruta que no es solo mía sino de todo aquel que la transite.
Por cierto no tengas temor a variar la filosofía de la ruta. El cambio es evolución, es aplicar experiencia y sabiduría. Es enriquecer el viaje (para mi cada salida es como un pequeño viaje)
El caso es que disfrutamos de otro miércoles de nocturna (mi día habitual). Como de costumbre buscando tramos distintos, perdidos, inciertos, a veces casi imposibles. Pero aunando pericia, ganas e intuición logramos pasarlos casi sin tirar del ramal.
Queda la satisfacción de haber hecho el recorrido (aunque recortado), de disfrutar cada instante, y, sobre todo, de que la caída no tuviera consecuencias de consideración. La actividad tiene su riesgo pero compensa.
Ignacio

Anónimo dijo...

Lastima no haber podido asistir. Para la próxima espero no fallar. Alex que duro eres con los cables recién cortados y ya cabalgando.
Un saludo a todos (el "primillo")

picodelalmenara dijo...

Nacho, primillo y compañía, que envidia de vuestra visión de la bicicleta y en lo que me toca y puedo, estas grandes salidas entresemaneras.
Por ahora y si no existe inconveniente, el núcleo duro de los 50km se intentará apuntar a esta grata filosofía betetera.
Como ayer comentábamos, pensaba yo que estaba casi todo escrito y que mi forma de hacer bicicleta era algo extrema... algo.... porque tras lo de ayer, no imagino que debe ser lo siguiente pues creo no exista lo siguiente...
Eso si, la octava fotografía define al amigo Nacho. Nunca imaginé que alguien atravesase bicicleta en mano tan raudo un bancal, más que las liebres.